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aLMaS GemElas????

La Biblia no indica que haya un esposo(a) específica elegida para cada persona. Es imposible para nosotros llegar a comprender totalmente los caminos de Dios. Sabemos que Él nos conoce aún antes de que naciéramos. “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué; te di por profeta a las naciones.” (Jeremías. 1:5). Él sabe las decisiones que vamos a tomar, y conoce si nos volveremos a Él o no (Romanos 8:29-30). El conoce el número de los cabellos de nuestra cabeza (Mateo 10:30). Si nos entregamos a Dios y buscamos Su guía, Él promete dirigirnos. “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.” (Proverbios 3:5-6).

Con frecuencia la gente toma decisiones contra la voluntad de Dios – tanto cristianos como no cristianos. Por eso si Dios planeó para nosotros es estar solo con una persona, y perdemos esa oportunidad, entonces el plan para nuestra vida estaría arruinado. Pero la Biblia dice que aún el más “insensato” plan de Dios es mucho más sabio que el más astuto plan que un humano pudiera concebir (1 Corintios 1:25), lo que significa que Su plan no puede ser echado a un lado. Cuando decidimos elegir el seguir a Dios, yo creo que Él pondrá en nuestro camino a la gente correcta y las situaciones adecuadas, que nos transformarán en las personas que Él quiere que seamos. Aún si un cristiano se casa con un no cristiano, Dios tiene el poder para obrar milagros y cambiar la vida de esa persona. Nosotros, como humanos, nos enredamos en las situaciones más complicadas, pero Dios en Su infinita sabiduría y gracia, puede sacarnos de ellas si lo buscamos a Él.

Aunque hoy en día casi todos se casan, no es la voluntad de Dios el que todos lo hagan. Pablo dijo, “Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.” (1 Corintios 7:7) Ninguna de las decisiones es mejor que la otra. Obviamente Dios no querría que todos fueran solteros, porque esto significaría Su decisión por acabar con la población mundial. Y Él no quiere que todos estén casados, porque algunas personas simplemente viven mejor solas. Todos nosotros servimos a Dios en diferentes maneras, pero cualquiera que esta sea, Dios quiere ser el centro de nuestras vidas. Si buscamos Su dirección, Él nos guiará hacia el camino que Él quiere que sigamos y bendecirá nuestras vidas para hacer Su obra.

CiTas Y NoviAzGo

Aunque las palabras “citas” y “noviazgo” no se encuentran en la Biblia, nos son dados algunos principios por los que los Cristianos deben regirse durante el tiempo anterior al matrimonio. La primer cosa que debemos considerar es que debemos separarnos del punto de vista que tiene el mundo sobre las citas, porque la visión de Dios contradice la del mundo (2 Pedro 2:20) Se nos dice (la sociedad) que debemos tener tantas citas como queramos, pasando por tantas personas como sea posible. En vez de eso, debemos descubrir con qué clase de persona estamos entablando una relación antes de hacer un compromiso. Debemos saber si la persona ha nacido de nuevo en el Espíritu de Cristo (Juan 3:3-8), y si ellas comparten el mismo deseo de ser como Cristo era (Filipenses 2:5) ¿Por qué es esto importante para encontrar una pareja? Una persona cristiana debe tener cuidado de no casarse con un incrédulo (2 Corintios 6:14-15) porque esto puede debilitar tu relación con Cristo, o comprometer tu moral y estándares.

Cuando uno está comprometido en una relación con alguien, es importante recordar el amar al Señor por sobre cualquier otra persona (Mateo 10:37) El decir o creer que la otra persona es tu “todo” o que es la cosa más importante en tu vida es idolatría, lo cual es pecado (Gálatas 5:20, Colosenses 3:5) Además, no mancilles tu cuerpo teniendo relaciones pre-matrimoniales (1 Corintios 6:9; 2 Timoteo 2:22). La inmoralidad sexual no es solamente un pecado contra Dios, sino contra tu propio cuerpo (1 Corintios 6:18). Es importante amar y honrar a otros como a ti mismo (Romanos 12:9-10), y esto ciertamente es una verdad tanto para el noviazgo como para la relación matrimonial. El seguir estos principios bíblicos es la mejor manera de tener una base segura para el matrimonio. Es una de las decisiones más importantes que tu harás jamás, porque cuando dos personas se casan, ellos se funden uno en el otro y se vuelven una sola carne, lo cual debe ser permanente e inseparable, (Génesis 2:24; Mateo 19:5).

EStaS EnAmoRAdO???

Muchas veces confundimos el amor como un sentimiento. Hacemos decisiones basados en nuestras emociones, y aún nos casamos porque nos sentimos “enamorados”. Esta es la razón por la que la mitad de todos los primeros matrimonios terminan en divorcio. La Biblia nos enseña que el verdadero amor no es una emoción que pueda ir y venir, sino una decisión. No debemos amar solo a quienes nos aman, sino que debemos amar aún a aquellos que nos odian, de la misma manera en que Cristo ama a los ingratos y malos (Lucas 6:35). “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no es indecoroso, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Corintios 13:4-7).

Puede ser muy fácil enamorarse de alguien, pero hay algunas peguntas que debes hacerte a ti mismo antes de decidir si tu “radar del amor” te está guiando en la dirección correcta. Primero, ¿esta persona es cristiana?, queriendo decir con eso que si ¿le entregó su vida a Cristo y confió únicamente en Él para su salvación?. También, si alguien está considerando entregar su corazón y emociones a una persona, deben preguntarse a sí mismo si ¿están dispuestos a poner a esa persona por encima de la demás gente, y poner la relación, una vez casados, en segundo lugar sólo después de Dios? La Biblia nos dice que cuando dos personas se casan, se convierten en una sola carne (Génesis 2:24; Mateo 19:5).

Otra cosa que uno debe considerar es, si esa persona es un buen candidato para convertirse en la posible pareja. ¿Ha puesto ya a Dios como lo primero y más importante en su vida? ¿Está dispuesto(a) a dar su tiempo y energía para ayudar a que la relación y quizá el matrimonio dure para toda la vida? ¿Es alguien que querría casarse? No existe una medidor para determinar cuando estamos enamorados de alguien, pero es importante discernir si estamos siguiendo nuestras primitivas emociones o siguiendo la voluntad de Dios para nuestras vidas.

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